miércoles, 3 de octubre de 2012

VESTIRSE EN MONTAÑA II

El sistema de las tres capas es la mejor forma de vestirse para actividad en montaña. Pero también admite variantes. Dependiendo de nuestra actividad y de la forma en que nos encontremos más cómodos. También incide, vamos a reconocerlo, la estética, esa forma de vernos guapos dentro las opciones que la ropa técnica de montaña nos ofrece.
Recapitulemos. El sistema de las tres capas  busca proteger al cuerpo en la montaña, desarrollando nuestra actividad (senderismo, trekking, escalada, esquí, alpinismo, etc). Cada actividad tiene sus aspectos específicos, por lo que la ropa que llevemos debe adaptarse a esas peculiaridades. 


Lo que se busca es mantener al cuerpo seco y caliente. Para mantenerlo seco, se debe permitir y potenciar la transpirabilidad, es decir, la ropa debe permitir al sudor salir de nuestra piel. 
Y por otra parte, se busca proteger al cuerpo de las inclemencias del tiempo (lluvia, frío, viento, etc), por lo que nuestra ropa no debe permitir la entrada de esos elementos.
El sistema de las tres capas permite que con solo tres prendas como elementos base de nuestra vestimenta, el cuerpo se mantenga seco y protegido mientras desarrollamos nuestra actividad. Y además, debe permitir y potenciar el desarrollo de la actividad. De nada vale una ropa que me mantenga seco y caliente, si no me permite ejecutar los movimientos que la escalada, por ejemplo, exige. 
Ya explicamos en la primera entrada sobre el tema el funcionamiento general de cada una de las capas. Pero hay variantes que debemos conocer.
  • En verano o en lugares cálidos, si nos cae una tormenta, podemos ponernos la primera y la tercera capa. Ya que hace calor, la segunda no hace falta. Para eso elegiremos una tercera capa más ligera y que permita toda la transpiración posible, por ejemplo, a través de las cremalleras en la zona de las axilas, que podemos abrir para darle salida al sudor que la actividad o el calor produce en nuestro cuerpo.
  • Los plumíferos y los rellenos de fibra, tipo Thermolite (de los que hablaremos en otra entrada), aunque los solemos llevar como capa exterior, son, a todas luces, una segunda capa, y como tal la debemos contemplar.
  • Los chalecos son una prenda excelente para completar este sistema. Son una  excelente segunda capa que nos deja los brazos libres, además de que ocupan menos, son muy comprimibles y pesan menos. Obviamente, no nos protegen los brazos. Protegen el tórax y la espalda, lo más importante junto a la cabeza. Los hay de todo tipo, de tejido cortaviento, de fibra polar, de pluma, de fibra... Y los hay ultraligeros que caben un bolsillo comprimidos y que nos pueden proteger lo suficiente en algunos momentos. Y no pesan apenas nada.

  • Cuidado con los tejidos cortavientos, tiene que permitir la transpirabilidad. Si no fuera así, nos pondrían en situación de peligro si al hacer actividad, nuestro sudor se queda entro y se enfría. Nos mojaremos y nos enfriaremos, seguro. Tienen que proteger la entrada de aire, pero no impedirla totalmente. Si los poros del tejido están cerrados, no saldrá la humedad del interior.
  • Lo que no protege el sistema de las tres capas es nuestra cabeza. el centro de mando de nuestro cuerpo. Lo que más debemos proteger. Hablaremos en otra entrada de por qué es lo primero a proteger junto con manos y pies. No olvidarnos nunca de mantenerla protegida del frío, del sol y del viento.
  • Calcetines y guantes, junto a los gorros, son complementos absolutamente básicos para estar en la montaña. Hay que elegirlos y usarlos con acierto.

2 comentarios:

  1. Un artículo de maravilla el que has compartido, a mi hermano le ha dado ahora por hacer senderismo en la montaña así que tendremos que comprar equipamiento para hacerlo, gracias por la ayuda

    ResponderEliminar
  2. Me ha gustado como lo has explicado, sin duda con el frío que hace en la montaña es necesario ir con ropa de montaña recomendable si no queremos congelarnos, muy útil

    ResponderEliminar